Diego Della Valle, presidente del grupo Tod´s ha anunciado recientemente la próxima reapertura en París de la marca Elsa Schiaparelli, la creadora italiana que revolucionó el mundo de la moda en el periodo de entreguerras y que cerró definitivamente su taller en 1954. Será en el 2013, en el número 21 de la Plaza Vandôme, el mismo lugar en que abrió su primera tienda en 1935.
Transgresora, audaz e independiente, Elsa Schiaparelli (1890-1973) dejó una huella en la alta costura que todavía permanece viva. Su libre interpretación de la moda, su agudo instinto y su intensa colaboración con distintos movimientos artísticos de la época, como el dadaísmo y el surrealismo, le llevó a la cumbre de la alta costura en los años treinta. Sería durante décadas la única rival seria de Coco Chanel, con quien tuvo una enemistad pública.
De Schiaparelli hemos recibido una herencia muy rica y variada: el color rosa shocking, sus jerséis con trampantojos, el uso de tejidos experimentales (plástico, celofán, el primer tejido elástico de rayón y látex..), las hombreras, la falda-pantalón, el inicio de la fabricación industrial mucho antes de que naciera el término pret a porter, la colaboración con actrices y mujeres famosas cuando todavía no existía el publicity, el concepto de los desfiles espectáculo frente a las sobrias presentaciones de la época, el diseño de estampados con fotografías de las estrellas de Hollywood…todo ello y más se lo debemos a una Elsa que fue un torbellino de ideas y de titulares para la prensa de la época.
De su colaboración asidua con los artistas surrealistas y dadaístas nacen algunas creaciones que ya son historia de la fusión entre moda y arte. Entre ellas en 1937 se presenta los trajes de chaqueta surrealistas creados con Salvador Dalí y toda una serie de sombreros-espectáculo: tricornios, boinas y el famoso sombrero-zapato.
En su actitud, Elsa ve la moda como la inspiración y la interpretación de la sociedad de su tiempo. Así, cuando aparece el primer avión comercial, el Boeing 247, diseña para la primavera de 1934 una colección aerodinámica con siluetas “al viento” entre la que se incluye también un mono de piloto para mujeres.
En 1935, con Hitler en Alemania y Mussolini en Italia, presenta una colección en la que aparecen tocados napoleónicos y botones militares mezclados con diseños prácticos con cremalleras de plástico. En 1947, en plena posguerra y en medio de una huelga de sastras, presenta la colección de costura más barata de la historia.
Desde que en 1927 presenta su primera colección su progresión fue imparable. Sólo 5 años después, en 1932, la firma cuenta con 400 empleados en ocho talleres. Cuando estalla la segunda guerra mundial, la diseñadora decide seguir su actividad en Paris, pero se marchará finalmente en 1940 tras la invasión de los alemanes.
Estará en Nueva York, hasta 1945, año en que regresa a París. Pero ya nada sería lo mismo. Aunque su actividad sigue brillando, las pérdidas llegan con la década de los cincuenta, y la quiebra definitiva en 1954, con el cierre de la marca.
Tras adquirir en 2006 los archivos y los derechos de Schiaparelli, el empresario Diego Della Valle nos ha dado la buena noticia del renacimiento de la marca.
La responsabilidad es considerable, porque se trata de dar continuidad a una de las grandes de la alta costura.
Esperamos que con la nueva colección regrese algo de la aguda visión y la valiente actitud de la diseñadora.
Bienvenida, Elsa ¡¡












































































